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Crítica: “Clockwork Angels” – Rush

Lunes, julio 16, 2012 | Notas | Por Nonfreaks

Crítica: Clockwork Rush

Rush, la banda canadiense de rock progresivo, presentó su nuevo trabajo llamado “Clockwork Angels”. Es el vigésimo álbum de la banda, integrada por el vocalista y bajista Geddy Lee, el guitarrista Alex Lifeson y el percusionista Neil Peart. ¡Mira de que se trata el álbum acá!.

Por: Ismael Garro Daian.

Rush, la banda canadiense de rock progresivo, presentó su nuevo trabajo llamado “Clockwork Angels”. Es el vigésimo álbum de la banda, integrada por el vocalista y bajista Geddy Lee, el guitarrista Alex Lifeson y el percusionista Neil Peart.

“Clockwork Angels” es una obra conceptual que cuenta la historia de un joven que se lanza a la búsqueda de sus sueños, en un mundo de luchas entre el caos y el orden en el que todo está vigilado y controlado por el llamado Watchmaker (‘el relojero’). El joven se ve envuelto en aventuras y desventuras en un universo fantástico lleno de colorido, alquimia, parafernalia industrial, máquinas de vapor, ciudades perdidas, piratas y carnavales, entre otros.

Cabe destacar que las canciones del cd se sostienen por si solas. Son independientes a la historia principal, en diferencia a la mayoría de las obras conceptuales. En cuanto al sonido, se puede destacar la fuerte presencia del bajo (comparado al álbum antecesor “Snakes and Arrows”), el sonido envolvente de la guitarra de Lifeson, y los grandes golpes y cambios de ritmos en la batería de Peart, quién logra autosuperarse año a año, aunque sea difícil de lograrlo.

El álbum comienza con Caravan, una canción enérgica y oscura. Bajo y guitarra distorsionados, con un riff muy marcado, acompañados por un Neil Peart que destaca los cambios de ritmo, y ataca con firuletes, sin que nos demos cuenta. Estribillo dulzón y un outro de aquellos, a los cuales Rush nos tiene acostumbrados. Poco protagonismo de sintetizadores, ya que sus sonidos se pierden por el aire. Canción progresiva si las hay; buen comienzo.

Se puede observar también un riff pesado en BU2B, en donde no hay muchas sorpresas entre versos y estribillos. Pero una pieza fuerte del álbum, que tiene un sonido brillante y demoledor, digno para saturar los oídos.

Clockwork Angels es un punto alto del cd. BU2B preparó el terreno para esta canción que, a pesar de su estribillo que no convence, cuenta con un verso que te hará sentir una presión en el pecho digna de la adrenalina de una montaña rusa. El bajo de Lee, una pared. Grandes golpes de Peart y Guitarras muy enérgicas de Lifeson.

Percusión exquisita en The Anarchist, corte invadido de guitarras y sonidos orientales, y un bajo que sigue marcando territorio. Pero la canción no tiene altibajos, no termina de sorprender y queda en eso, en un intento, en algo que no supieron encontrarle la vuelta para que dé más. Riff prometedor y gran trabajo vocal de Lee en Carnies, pero solo eso. Canción que comienza volando la cabeza, pero que pierde fuerza al pasar los segundos.

Canción corta es Halo Effect. Simple, con sonidos de sintetizadores que la convierten en una
canción lenta y emotiva; con guitarras acústicas y una bajo que se tranquiliza comparado con los temas anteriores.

Seven Cities of Gold: otro punto alto del albúm. Riff que te hará mover la cabeza, y si querés saltar, estás en tu derecho. Lee pone los agudos en la luna, donde solo él llega, acompañado por un Lifeson que sabe como contextualizar los acordes de la guitarra por todo el plano de sonido. De estructura simple, Seven cities es el condimento rockero y agresivo del álbum.

Los humos se tranquilizan en The Wreckers, que también recurre a los sintetizadores para
endulzar la canción, y hacer que el estribillo sature de sonoridad, a diferencia del verso. Gran
trabajo de Lifeson, quién también contribuye con el ambiente.

Y llegó. ¿Pensaron que no podían dar más? Headlong Flight es el tope del cd. Por donde lo
escuches se nota el virtuosismo de los tres integrantes de la banda en su estado más puro. Peart dando los golpes necesarios para demostrar que disco tras disco se puede seguir progresando, es ilimitado. Lee, es una topadora con el bajo, que lo hace viborear en el estribillo. Además pudo encontrarle el tono indicado a la voz, en esta pieza de rock progresivo que nos hace acordar a las grandes épocas del grupo. Lifeson despeina con su riff energético y sus acordes gruesos. Headlong Flight es una dosis muy alta de adrenalina.

Bu2b2 es un quiebre en el álbum. Canción corta y tranquila, con violines de fondo, es un paso obligado por la historia que narra el álbum. Intrascendente. Wish them well: canción pegadiza. Grandes agudos de Lee, pero solo eso. Canción que recuerda al Rush de los 90’.

The garden: La última canción del álbum. Sentimental con atmósfera de violines, y base de
guitarra acústica, en mi opinión, sorprende, pero no cierra. Buen solo de Lifeson y percusión
flexible de Peart. Voz melancólica y emotiva de Lee. Pero esta balada no termina de convencer, al igual que otras canciones del cd.

En definitiva, “Clockwork Angels” es un cd recomendable, pero no hay que esperar mucho de
él. Pierde puntos en cuanto a su antecesor “Snakes and Arrows” del 2007, pero la calidad de los músicos (que rondan los 60 años) está intacta. En cuanto a versatibilidad y virtuosidad no hay que pedirles más nada a estos 3 tipos que, pese a los años, siguen demostrando que la juventud es un privilegio del que gozan.

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